En el campo de la medicina, es la respuesta del cuerpo a una presión física, mental o emocional. El estrés produce cambios químicos que elevan la presión arterial, la frecuencia cardíaca y las concentraciones de azúcar en la sangre. También suele producir sentimientos de frustración, ansiedad, enojo o depresión.

Desde el punto de vista mental, el estrés se describe  como una sensación de cansancio extremo que lleva a trastornar realmente nuestro ánimo. Las actividades de la vida cotidiana o determinadas situaciones, como un acontecimiento traumático o una enfermedad producen estrés. Es posible que el estrés intenso o que dura mucho tiempo produzca problemas de salud física y mental. También se llama tensión emocional, tensión nerviosa y tensión psíquica.

 La verdad es que un poco de estrés no es malo. Es más el estrés se puede dividir en dos categorías: Eustres y distres.  Siendo el primero el estrés positivo y el otro el estrés negativo.

La respuesta fisiológica de nuestro organismo en una situación de estrés se trata de una respuesta natural que nos viene de nuestra memoria más antigua y es uno de los recursos de los que dispone (y ha usado) nuestra especie para sobrevivir. Este es el  eustrés y es el que  nos otorga la energía y el empuje que necesitamos para afrontar una situación difícil, como puede ser un compromiso importante, un examen o situaciones que requieren de nosotros una actitud despierta y una buena predisposición, nos permite defendernos y preservarnos en situaciones de peligro, tal y como lo han hecho nuestros antepasados. 

El distrés, en cambio, es cuando sentimos que no podemos hacerle frente a determinada situación, nos sentimos desbordados ante ella. Su inmediata consecuencia es un elevadísimo cortisol, una hormona que en altas concentraciones y a nivel crónico tiene consecuencias negativas en nuestro cuerpo,  así “nos bloquea”, comienza la somatización y los perjuicios en la salud pudiendo llegar a ser graves.

Sin embargo, el estrés es imprescindible para la vida. Tenía todo el sentido hace miles de años cuando el ser humano se dedicaba a la caza y éste le alertaba del peligro. Ahora las adversidades son muy diferentes y las situaciones cotidianas o laborales nos llevan a activar ese mecanismo de estrés sin necesidad de que nuestra vida corra peligro. Por ejemplo, actualmente solo un pensamiento negativo  o varios de estos  pueden activar el cortisol corporal y por lo tanto el estrés.

-Sintomas:

El estrés puede causar muchos síntomas, tanto físicos, como psicológicos y emocionales. Muchas veces los afectados no relacionan los signos con el propio estrés, los más frecuentes son:

  • Dolor de cabeza: 
     
  • Mala memoria.
     
  • Problemas gastrointestinales
     
  • Falta de energía o de concentración
  • Cambios de la conducta.
     
  •  ansiedad o depresión.
     
  • Problemas cardiovasculares y musculoesqueléticas: cuando el estrés se prolonga mucho tiempo.
     
  • Cambios en el peso: generado por los malos hábitos alimentarios vinculados con el estrés. Los cambios de apetito suelen ir acompañados habitualmente de un estilo de vida sedentario.
     
  • Cansancio constante y prolongado.
     
  • Problemas a nivel sexual
  • Rigidez en la mandíbula y el cuello
  • Insomnio o exceso de sueño: la dificultad para conciliar el sueño es una causa frecuente de estrés, afectando tanto a la cantidad como a la calidad del sueño.
     
  • Desgaste a nivel celular y envejecimiento: con el descanso se puede recuperar y hacer reversible el proceso de desgaste por estrés. Si alguien no duerme de forma continuada evitará en un estado de hiperactividad continuado y se le acumularán los sucesos estresantes. En estos casos, la persona afectada puede llegar a tener problemas de salud, tanto físicos y como mentales.

-Como prevenir los efectos nocivos del estrés?

Aquí te voy a dar algunos consejos para poder gestionar el estrés y evitar sus efectos nocivos:

  • Hacer ejercicio fisico dos a tres veces por semana en horarios de la mañana o de la tarde y evitar que sea cerca del horario de acostarse por la noche.
  • Dieta rica en Frutas y verduras, omega 3, etc.
  • Meditación o ejercicios mente – cuerpo.
  • Gestion y reorganización del tiempo y las taréas diarias y semanales.
  • Ten en cuenta fundamentalmente que el estres no puede evitarse ni anularse y que es bueno en pequeñas dosis, ahora es la cronificacion de este lo que debemos evitar ygestionar adecuadamente para estar saludables.